
"Caíto", filme que marca el debut del actor Guillermo Pfening como director para narrar la historia de su hermano que posee una capacidad motriz diferente, tendrá mañana su estreno internacional en el marco del 14to. Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente.
La película producida por Pablo Trapero y protagonizada por Romina Ricci, Bárbara Lombardo y Juan Bautista Stagnaro, se rodó en Marcos Juárez, en la provincia de Córdoba, se estrenará mañana a las 21.15 en la sala 2 del complejo Hoyts en el Abasto dentro de la sección "Función especial"
La historia se basa en la vida del Luis “Caíto” Pfening, un joven que posee una capacidad motriz diferente -Distrofia Muscular de Becker- y en el filme se muestran aspectos de su vida cotidiana como la relación con su familia, su kinesióloga, sus amigos y su fuerte deseo de ser padre.
"Es una película única, con mucho corazón. Es como las muñecas rusas, las mamushkas, que siempre adentro tienen algo más", la definió Pfening en diálogo con Télam.
"Caíto" se acerca a los 30 años y sus amigos crecen y arman proyectos que él también quiere para su vida, entonces comienza a obsesionarse con la idea de ser padre y a partir de esta necesidad comienza una relación con "La suzuki", la chica "fácil" del pueblo y con "Anita", una niña que vive en un hogar violento que la obliga a una vida dura.
El improvisado trío emprende una aventura en la que el anhelo de formar una familia parece estar cerca, pero en la que parece ser la recta final de la historia.
En esa trama, Guillermo Pfening interrumpe la ficción como director pero también como hermano ofreciéndole a "Caíto" la posibilidad de decidir cómo quiere que termine la película que retrata su vida.
Pfening, quien debutó como director con el corto "Caíto", en el que narraba un día en la vida de su hermano y con el que ganó el premio George MéliÞs, descolló en televisión ("Doble vida", "Vidas robadas" y "Valientes") y también en cine ("Nacido y criado", "Paco", "XXY" y "La llamada").
El artista contó que “después de la experiencia del corto sentí un potencial muy grande en mi hermano y en su historia y tenía la fantasía de que él fuera el centro de atención”.
“`Caíto` siempre estuvo muy pendiente de mi carrera y me preguntaba qué pasaría si invertíamos esa lógica. Ahora él vivió esa experiencia y está feliz”, reveló.
Consultado acerca de por qué decidió intervenir en el filme, contó que “Trapero me propuso que incluyera algo de documental, que vuelva al germen del proyecto que era el cortometraje y entonces decidimos darle un formato de `docu-ficción`".
Pfening abundó que “mi intervención surge justamente porque la película se empezó a hacer cargo del proceso que vivió y termina siendo una película dentro de otra. Se plasma la idea original de hacer una película con mi hermano, denunciamos eso todo el tiempo, entonces aparezco como hermano y como director del filme”.
Sin disimulos, confió que “como hermano tenía algunos miedos de que le pase algo a `Caíto`, de hecho hay escenas en donde esos miedos se plantean. Fue muy fuerte filmar en mi pueblo, en mi casa y con mi padre”.
Ese costado emocional también irrumpe en el desenlace del cuento, ya que, apuntó “al final salimos de la ficción y volvemos al relato documental donde asistimos al último día de filmación de la propia película y en un asado de fin de rodaje `Caíto` realiza un balance y tiene la posibilidad de que termine el relato que habla de su vida.
En relación a los recursos técnicos aplicados, Guillermo reveló que “en la parte documental la idea fue utilizar una cámara cerca de los personajes, más viva y ágil, sin ser demasiado desprolija y el sonido es directo y poco estilizado”.
“Para la ficción -completó- la cámara está más estática, deja de involucrarse de manera activa y dinámica y pasa a ser más contemplativa”.

