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 LA MEMORIA, DE ESPAÑA A LA ARGENTINA COMO GRANOS DE UVA EN EL PAL
06 de febrero de 2012 12:31

Granos de uva en el paladar, la puesta de las españolas Susana Hornos y Zaida Rico en la que abordan el largo y complejo período de cambio que atravesó su país entre 1932 y 2012 se estrenará el próximo jueves en una de las salas del porteño Centro Cultural de la Cooperación.

Anunciada como un homenaje a la lucha de los personajes que no aparecen en los libros de historia, la puesta interpretada por seis actrices españolas va dando curso a tres situaciones cronológicamente diversas sobre la memoria, la identidad y en contra del olvido.

La puesta, que ubica su comienzo poco antes de la Segunda República española y termina en la actualidad, muestra el sinsentido de la guerra, la dictadura y la injusticia. Allí, la memoria sobrevuela la obra como un espectro omnipresente que todavía no encontró un lugar donde descansar en paz.

En España todavía necesitamos estas cosas para replantearnos nuestra historia, porque aún hay una tendencia a relativizar todo y no se puede", explicó Rico en diálogo con Télam al analizar las secuelas de la Guerra Civil y de la dictadura de Francisco Franco.

"Con esto no queremos abrir heridas ni meter el dedo en la llaga, pero en un país donde todavía está lleno de fosas comunes no se puede pedir silencio, esos hombres y mujeres necesitan ser escuchados, reflexionó la directora que reside desde 2007 en la Argentina.

La primera historia de Granos aborda la vida de Chusa, que en 1932 comienza a preguntarse cuál es su lugar como mujer dentro de la sociedad en una España que acaba de promulgar la ley de divorcio, luego abolida por el franquismo.

Luego, aparece Adelina, una cocinera cuyo marido fue fusilado por colgar en un campanario la bandera republicana. Ella termina cocinando en una cárcel hasta que el destino le depara el mismo terrible final que su difunto esposo.

En la última historia, situada en la actualidad, despierta Miguel, un joven que fue fusilado en 1937 que se levanta preguntándose por qué nadie lo buscó, por qué está en una fosa común.

Estos tres cuentos los escribió Susana Hornos hace unos años, cuando formábamos parte de un colectivo de actores españoles que residimos en Buenos Aires y si bien nos apetecía hacer algo chiquito, al leerlos nos dimos cuenta que estas historias pedían algo grande, sostuvo Rico.

Y luego de una preselección en un concurso en el Centro Cultural Haroldo Conti sobre proyectos teatrales vinculados a la memoria en la que finalmente no resultaron seleccionadas, sintieron que era importante que igual la obra viera la luz en algún escenario.

Nos dimos cuenta de que teníamos una obra necesaria porque jamás se contó la historia de cómo esas mujeres pasaron por esa guerra y por semejante sufrimiento. Para nosotras son heroínas anónimas que en los libros de historias nunca aparecen porque el enfoque es diferente, indicó la directora.

Granos de uva en el paladar se presenta en Argentina cuando del otro lado del océano España se encuentra azotada por una crisis económica y política que ya lleva más de dos años.

Pero no sólo eso, además la obra parece empalmarse con el juicio al juez Baltazar Garzón por parte de organizaciones de derecha por considerar que, al declamarse competente para investigar los crímenes durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco, el magistrado sabía que estaba vulnerando la Ley de Amnistía de 1977.

Para nosotros -apuntó la dramaturga- es muy importante hacerla ahora, porque se está viviendo una época convulsionada y complicada, pero también es importante hacerla acá porque Argentina también está pegando su propio cambio en el que empiezan a juzgar a los represores y nos pareció importante cruzar los dos procesos .

Por último, consultada sobre la posibilidad de llevar esta puesta a España, Rico fue contundente: El círculo no se va a cerrar hasta que podamos llevar la obra allá.

Sin embargo- concluyó- lo que contamos va mas allá de lo español, la nación acá es anecdótica, porque el tema se universaliza, hablamos del amor, de la lucha, de la represión, de la historia de un país. Hay un localismo pero hay un momento donde trasciende las fronteras.

Granos de uva en el paladar, interpretada por Arantza Alonso, Lucía Andreotta, Marta Cuenca, Clara Díaz, Sauce Ena y Ruth Palleja, se presentará a partir del próximo jueves y durante dos meses, todos los jueves a las 21 en la Sala Raúl González Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543, Capital).
Télam