Percy Llanos, quien fue el representante del cantautor argentino Facundo Cabral y que viajaba con él en el momento de su asesinato, manifestó su esperanza de que el artista se convierta en una leyenda y un "ejemplo de libertad" para las futuras generaciones, al cumplirse hoy un año de su muerte en Guatemala.
"Él era un hombre que amaba la paz, murió en medio de la balacera más horrible. Un hombre que amaba la libertad, muere en la Avenida Liberación. Facundo terminará siendo una leyenda que hará que las juventudes hagan de él un ser a seguir, un ejemplo de libertad", dijo Llanos desde España en una entrevista con la emisora de radio costarricense ADN.
Llanos recordó que él acompañaba a Cabral en el vehículo que los transportaba a un aeropuerto para salir de Guatemala y en el que el artista murió en un atentado dirigido contra el empresario Henry Fariña, quien lo contrató para ofrecer un recital en ese país.
El representante, que resultó ileso del atentado, dijo que la noche anterior se encontraron casualmente con Fariña en el hotel donde se hospedaban y que el empresario se ofreció a llevarlos al aeropuerto a la madrugada siguiente cuando ocurrieron los hechos.
"Facundo no se dio cuenta en ningún momento de lo que estaba ocurriendo (al momento de morir). Era totalmente de noche, no se veía nada, los vidrios eran polarizados y él venía absorto en la conversación que traíamos", aseguró Llanos.
Llanos se encuentra escribiendo un libro que espera publicar en las próximas semanas acerca de los últimos días de Cabral y en el que detallará lo ocurrido el día del atentado y en los meses posteriores.
Cabral murió el 9 de julio de 2011 a manos de un grupo de sicarios al servicio del supuesto narcotraficante costarricense Alejandro Jiménez, alias "El Palidejo", quienes aparentemente le dispararon por error en un céntrico bulevar de Ciudad de Guatemala.
Los investigadores concluyeron que "El Palidejo", un narcotraficante centroamericano, supuestamente operador del cartel mexicano de Sinaloa y socio del cartel colombiano de "Los Rastrojos", "organizó, digirió y ordenó" el ataque armado.
El atentado iba dirigido contra Henry Fariña, supuestamente en un ajuste de cuentas por el robo de un cargamento de drogas, pero el empresario sobrevivió al ataque.
Fariña, quien vivía entre Guatemala, Nicaragua y Panamá, era propietario de varios clubes nocturnos en esos países, y promotor artístico internacional. Como tal había contratado a Cabral para que se presentará en diversos escenarios centroamericanos.

